Hoja de balance impresa con columnas de activo y pasivo, resaltador amarillo y una calculadora al lado

El balance general o estado de situación patrimonial

El balance general muestra, en una fecha determinada, qué posee la organización (activo), qué debe (pasivo) y cuál es la diferencia entre ambos (patrimonio neto). Se organiza siguiendo la ecuación contable fundamental:

Activo = Pasivo + Patrimonio Neto
Lo que la organización posee es igual a lo que debe a terceros más lo que le pertenece a sus propietarios.

El activo se suele ordenar por liquidez —de lo más líquido a lo menos líquido— distinguiendo activo corriente (caja, créditos, bienes de cambio) de activo no corriente (bienes de uso, inversiones de largo plazo). El pasivo sigue una lógica similar, separando obligaciones de corto y largo plazo.

El estado de resultados

El estado de resultados —también llamado cuenta de pérdidas y ganancias— resume los ingresos, costos y gastos de un período, para llegar a la utilidad o pérdida generada. Se construye típicamente en niveles sucesivos:

NivelCálculo
Resultado brutoVentas netas menos costo de lo vendido
Resultado operativoResultado bruto menos gastos de administración y comercialización
Resultado antes de impuestosResultado operativo más o menos resultados financieros y otros ingresos/egresos
Resultado del períodoResultado antes de impuestos menos el impuesto a las ganancias

Este estado se elabora bajo el criterio de devengado, lo cual significa que refleja ingresos y gastos generados en el período, más allá de cuándo se cobraron o pagaron.

El estado de flujo de efectivo

Mientras el estado de resultados responde "¿fue rentable la actividad?", el estado de flujo de efectivo responde "¿de dónde vino y hacia dónde fue el dinero?". Se organiza en tres grandes categorías:

  • Actividades operativas: cobros a clientes, pagos a proveedores y empleados, pago de impuestos.
  • Actividades de inversión: compra o venta de bienes de uso, inversiones financieras de largo plazo.
  • Actividades de financiación: aportes de los propietarios, toma o devolución de préstamos, distribución de dividendos.

Una empresa puede mostrar una utilidad contable positiva y, al mismo tiempo, tener un flujo de efectivo operativo negativo si buena parte de sus ventas está pendiente de cobro. Por eso este estado es clave para evaluar la liquidez.

El estado de evolución del patrimonio neto

Este estado detalla cómo cambió el patrimonio neto de la organización durante el período: aportes o retiros de los propietarios, resultado del ejercicio, distribución de dividendos y otras variaciones que no pasan por el estado de resultados, como ciertos ajustes de revaluación.

Cómo se relacionan entre sí

Los cuatro estados están interconectados: el resultado del período que surge del estado de resultados incrementa (o reduce) el patrimonio neto que se detalla en el estado de evolución correspondiente, y ese patrimonio neto final es uno de los componentes del balance general al cierre. El estado de flujo de efectivo, por su parte, explica la variación del saldo de caja que también aparece en el activo del balance.

Indicadores básicos de lectura

Liquidez corriente

Activo corriente dividido pasivo corriente. Mide la capacidad de afrontar obligaciones de corto plazo con activos de rápida conversión en efectivo.

Endeudamiento

Pasivo total dividido patrimonio neto. Muestra qué proporción de la financiación proviene de terceros frente a los propios accionistas.

Rentabilidad sobre patrimonio

Resultado del período dividido patrimonio neto promedio. Indica el rendimiento generado sobre los fondos propios invertidos.

Margen operativo

Resultado operativo dividido ventas netas. Refleja la eficiencia de la actividad principal antes de resultados financieros e impuestos.

Aviso informativo: los indicadores presentados tienen fines educativos generales. Su interpretación correcta depende del sector de actividad y debe complementarse con el análisis de un profesional matriculado.