Qué hace un área de auditoría interna
La auditoría interna revisa procesos, registros y controles para detectar errores, ineficiencias o irregularidades antes de que afecten a los estados financieros o a la operación de la organización. A diferencia de la contabilidad, que registra las operaciones, la auditoría interna verifica que ese registro se haya realizado correctamente y que existan controles adecuados que lo respalden.
En organizaciones medianas y grandes, suele existir un área específica de auditoría interna que reporta a la dirección o a un comité de auditoría, con independencia funcional respecto de las áreas que audita.
Controles internos habituales
- Segregación de funciones: que la persona que autoriza un pago no sea la misma que lo ejecuta ni la que lo registra contablemente.
- Conciliaciones periódicas: comparar los saldos contables con extractos bancarios, inventarios físicos o registros de terceros.
- Autorización por niveles: establecer montos máximos que cada nivel jerárquico puede aprobar sin una autorización superior.
- Respaldo documental: exigir comprobantes, contratos y remitos que sustenten cada registro contable.
- Controles de acceso a sistemas: limitar quién puede crear, modificar o eliminar asientos contables en el sistema de gestión.
Cómo se estructura un proceso de revisión
Un proceso típico de auditoría interna sigue estas etapas:
| Etapa | Objetivo |
|---|---|
| Planificación | Definir qué áreas o procesos se van a revisar y con qué alcance, según el nivel de riesgo identificado. |
| Relevamiento | Entender cómo funciona el proceso en la práctica: quién hace qué, con qué sistemas y qué documentación. |
| Pruebas de control | Verificar, sobre una muestra de operaciones, si los controles definidos se aplican efectivamente. |
| Informe de hallazgos | Documentar las debilidades encontradas y su posible impacto en la información contable. |
| Seguimiento | Verificar que las recomendaciones del informe se implementen en los plazos acordados. |
Diferencias con la auditoría externa
Ambas funciones son complementarias: una auditoría interna sólida facilita el trabajo de la auditoría externa, ya que reduce la probabilidad de errores significativos en los registros contables.
La auditoría interna en pequeñas organizaciones
En pymes y organizaciones más chicas, no siempre existe un área formal de auditoría interna. Sin embargo, los principios de control siguen siendo aplicables a menor escala: separar quién cobra de quién registra, conciliar la cuenta bancaria todos los meses o revisar periódicamente el inventario físico son prácticas de control interno accesibles para cualquier estructura, sin necesidad de un departamento dedicado.
Podés ver cómo estos controles se conectan con la calidad de los estados financieros que finalmente se presentan, o revisar el marco normativo en nuestra sección de normativa argentina.