Cuando un problema de liquidez se hace visible en el balance, generalmente ya lleva meses gestándose. La buena noticia es que la información contable ofrece señales de alerta temprana, siempre que se sepa dónde mirar. En este artículo repasamos los indicadores que solemos analizar en Votary cuando estudiamos casos de deterioro financiero en organizaciones argentinas.

1. Deterioro sostenido del capital de trabajo

Un capital de trabajo (activo corriente menos pasivo corriente) que se reduce trimestre tras trimestre suele anticipar dificultades para afrontar obligaciones de corto plazo. Vale la pena distinguir si la caída se debe a un crecimiento genuino de las ventas que exige más inventario y cuentas por cobrar, o si responde a un deterioro real de la posición de liquidez.

2. Alargamiento del plazo promedio de cobro

Si el plazo promedio de cobro a clientes se extiende de forma sostenida —por ejemplo, de 30 a 65 días en el término de un año— puede ser señal de que la empresa está flexibilizando condiciones comerciales para sostener ventas, o de que sus clientes atraviesan, a su vez, dificultades financieras que se trasladan en cadena.

3. Dependencia creciente del pasivo financiero de corto plazo

Cuando una organización financia activos de largo plazo (como bienes de uso) con deuda de corto plazo, se genera un descalce de plazos que la vuelve vulnerable ante cualquier restricción de refinanciamiento. Este patrón, frecuente en contextos de tasas de interés elevadas como el argentino, conviene monitorearlo con indicadores de liquidez ácida y de endeudamiento.

4. Resultados contables positivos con flujo de caja operativo negativo

Una empresa puede mostrar ganancias contables bajo el criterio de devengado y, al mismo tiempo, tener un flujo de efectivo operativo negativo sostenido. Esta divergencia —visible al comparar el estado de resultados con el estado de flujo de efectivo— suele ser una de las señales de alerta más subestimadas, porque el resultado contable por sí solo no refleja la capacidad real de la empresa de generar efectivo.

5. Cambios frecuentes de criterios contables sin justificación clara

Cuando una organización modifica reiteradamente sus criterios de valuación de inventarios, de estimación de vida útil de bienes de uso o de reconocimiento de ingresos, sin una razón de negocio evidente, conviene profundizar el análisis. No implica necesariamente una irregularidad, pero sí merece una revisión más detallada por parte de auditoría interna o externa.

Importante: ningún indicador aislado permite, por sí solo, afirmar que una organización tiene un problema financiero grave. El análisis debe ser integral y contextualizado, idealmente de la mano de un profesional en ciencias económicas.

¿Qué rol juega la auditoría interna en la detección temprana?

Una función de auditoría interna activa, con acceso a la información de gestión en tiempo real, está en mejores condiciones de detectar estos patrones antes de que se reflejen en los estados financieros de cierre de ejercicio. Ampliamos este enfoque en nuestro artículo dedicado a la auditoría interna.